30 dic 2011
Recetas de un par de locos
Sobre el adiós
Disculpanos que nos dejamos ir.
Tu silencio y mi locura, tu falta de expresión y mi carencia de tacto.
Hasta siempre, amor.
Antes del fin (del año)
-"No sé dónde están escondidas las mujeres que valen la pena"
-"En la tristeza que depositan para otros hombres"
Trilogía mal parida
Mon amour, ¿con quién te escapás esta noche de gala?
Mon cherie, ¿dónde estás y qué hacés con esas cartas?
Mon amour, ¿por qué no apagabas la luz?
Mon cherie, ¿qué vas a hacer ahora?
Mon amour, ¿leíste los versos que te dediqué?
Mon cherie, ¿estás tan lejos de tu hogar?
Mon amour, you really meant what you said?
Mon cherie, ¿por qué la mentira?
Mon amour, lo siento mucho
Mon cherie, te amo
Mon amour, hasta siempre
29 dic 2011
Probablemente sus mentiras...
Bajo las luces de colores ella lo mira. Dibuja con sus ojos la silueta desde su nariz hasta la mitad de su pecho mientras yacen en la cama de dos plazas. En la mitad del recorrido sus ojos se pierden en un cuadro que podría haber ambientado la escena en los años ochenta. Las radios que habían repasado media hora antes no valían la pena: que Arjona, que Luis Miguel, que lo que más zafaba era Ricky Martin, pero esos primeros discos sonaban tan ochentosos que daban asco y volvían de la situación un momento bizarro.
Él se giró y la miró a los ojos, volvió hacia su mano para verificar cómo corría un mechón de pelo de su cara y dejar al desnudo lo poco de piel que le quedaba con pudor.
-"Una tregua" pidió él ante los ojos verdes de zafiros traficados.
-"Una verdad" le rogó él desde lo más profundo de su pecho de cartón.
Una carta a mi agridulce Muriel
Muriel, si tu nombre se lo llevara el viento seguramente podríamos describir los cielos y todos sus colores. Pero sé muy bien, mi leona fantasma, mi sofisticada sonrisa malévola, que tarde o temprano el piso nos iba a comer.
No reniego de mis errores, y de ellos me hago cargo, pero no puedo dejar de alegrarme al recordar cómo del miedo a tus ojos pasamos a emborracharnos y tirarnos en las pilas de arena de las calles que compartimos. No me olvido del beso cereza en aquella calle que cambió su sentido, ni de todos las bandejas que mordiste mientras me devorabas con los ojos. Muriel, mi triple K, yo voy a extrañar tu duda, y sobre todo cómo de la afirmación de los pies bien apoyados sobre la tierra pasamos a lo más naive y bonito que podía sucedernos.
Nunca llegué a tiempo a decirte cuánto te quise.
It's nice to be back
Un día tuve que volver. El lugar era un desastre. Claramente el terremoto había batido los cimientos de lo que alguna vez fue un hogar o un refugio del arte.
¿Los motivos del flagelo? Melodías desafinadas, armonías que rompieron el silencio como el trueno divide el cielo en dos hemisferios. Tus perversas líneas paralelas, desnudas pero desafiantes, como un cúmulo de bocanadas que se ahogaban en el mar.
Yo, primera persona del singular, soy quien reclama este lugar. Con mis cincuenta nombres y mis doce mil apellidos. Soy yo quien con estas huellas corroídas de historias tristes grita desde el más oscuro silencio por recuperar su lugar. Y.
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