25 jun 2011

Contacto eterno

Contacto eterno
bajo la luz de tu piel.
Hoy escribo un secreto
que no te conté.

Veamos qué sucede

Y si, nos jugamos, dale. Nos animamos, rasqueteamos los grilletes con las uñas hasta que nos sangren los dedos y nos escapamos a la libertad. Todo relativo, sin embargo, poco utilizado. Cerrar los ojos, mandarlo a él a la mierda, comerle la boca a ella, hacer los proyectos que nadie confía que vayan a suceder, mandarse a mudar, mudarse a mandar, cortar con el imperialismo, destruir el comunisco, matar en el nombre de o salvarle la vida a alquien. En fin, eso que te lleva 15 vidas de análisis pero que si es espontáneo es genial. Eso que una vez consumado (ese segundo de éxtasis, ese minuto de monólogo, etc.) te lleva a analizarlo una y otra vez. A mi me pasa algo loco en ese una y otra vez. La imagen pierde nitidez, el hecho se desfigura y todo pasa a ser una abstracción de lo sucedido, sin espacio físico exácto ni percepción de como me moví...pretty bizarre.

Preguntas abiertas

En serio... ¿qué es lo que realmente querés?

Vos, que estás leyendo.

20 jun 2011

¿Cómo terminan las noches de sábado?

Situación:

-Boedo
-4 am
-Frío
-Llovizna
-Sueño
-Lente corrida
-Sweater, camperita, bufanda y gaván
-Al ritmo de The end of the world

Y no me importaba nada.

16 jun 2011

La duda de la última hora y cuarto

Me pregunto qué vas a decir cuando aparezcas





Y apareciste... tres horas después.
Indiferente y fría, más nublada que el día de hoy. Estaba preocupado por vos y no me atendías.

En el baúl de los recuerdos en .txt

Cuando las cosas ya no estén en su lugar,
Cuando los mires y no te puedan mirar,
Cuando no escuches quien te habla por hablar...

...Cuando te veo no me puedo comportar.

Para reir y abrazarse


You'll never know how my poor heart is breaking
It looks so helpless, but then
My love can go just so far
Won't you please put down that crow bar
And say that we're sweethearts again


You'll never know how my poor heart is breaking
It looks so helpless,
but then Life used to be so classic
Won't you please put back that acid
And say that w're sweethearts again

15 jun 2011

Lirios en invierno

Estar atento a tus movimientos no fue el amor que imaginé. Seguro es el silencio y el día nublado en tu cabeza. De todas formas, es algo que tarde o temprano voy a superar, Laura.

Mientras tanto te propongo que me abraces y te mientas, que un día te vas a cansar de hacerlo y para ese entonces espero ya haberte perdido en mi memoria.

Lorenzo

14 jun 2011

Por vía oral

Yo creo que uno de los grandes componentes de la seducción con potenciales de amor/relación/loquesea reside en la voz. Suena estúpido, pero pocas cosas son tan fascinantes como esa voz que te camina por la espalda, que te hace sentir como lentamente se te pone la piel de gallina y te hace pedir a gritos que te rocen, que te acaricien vagamente para mantener in crescendo la excitación por vía oral.

Por eso me gusta escuchar, me gusta que me llamen la atención, que me atrapen en una frase, que me deslicen en el tobogán que hace la lengua al pronunciar la L, el galope de una R, la fricción de las Fs, la distancia quincuagesimal entre palabra/silencio/palabra, la combinación de los tonos bajos con las A.

Es necesario, imperioso, casi vital, hacerse oír. Ser escuchado, escuchar, sentir las letras, sentir la percusión de cada una en el paladar mientras se desliza por la lengua, en tu labio inferior, en la presión sobre los dientes. Necesitamos de eso para enamorarnos. Escucharnos! Escucharnos! Escucharnos! Entender que un "Buenas tardes" es un cúmulo infinito de juegos complejos para la degustación sensorial.

Hablame, hablame que me gusta, hablame que quiero oírte mientras me hablás, hablame que me muero por oírte, por degustar tus vocales, por palpitar tus consonantes, por descifrar el complejo mapa de significados de cada sílaba conformando cada palabra. Hablame que quiero entender tu idioma, tus clichés, tus sucias trampas al lenguaje, tus siniestros modos de deformar la realidad y servírmela en bandejas tridimensionales. No te escapes.





Demasiada complejidad para llegar a la conclusión que cuando mi mano roza la fina curvatura de tu cintura se acabaron las palabras.

11 jun 2011

Remitente de mis cartas

Le canto al viento
y a mi corazón en llamas,
a tantos besos que se pierden en el agua.

Que si te busco no te encuentro,
que quizás perdimos el tiempo
discutiendo y discutiendo

Le canto al mundo
y a los besos en tu almohada.
Deben extrañar que destruyamos las frazadas.

Que si te busco no te encuentro,
que quizás estás muy lejos
discutiendo, discutiendo.

Le canto a tus ojos
y mi lengua en llamas,
a un silencio que se fundió en tu alma.

Que es una cuestión de tiempo,
que quizás estás en eso,
discutiendo, discutiendo.

Le canto al amor
y a tu corazón en llamas,
a cien mil planes que quedaron en la nada,

Que quizás un día te cuento,
que quizás quedan en eso,
esperando el reencuentro...

10 jun 2011

En la ventana:

Incluso en otoño hay incendios celestiales

III - Algunas cosas quedaron en el espacio

Tengo silencios que te gustan,
pero suelo hablar
más de lo que callo.

Tengo aciertos.
Quizás son pocos,
pero son puntuales.

Tengo ojos
que solían intimidar tu alma
y llenarla de calor.

Tengo un beso,
que fue tu beso y hoy
no sabe si está viajando por la galaxia

Tengo secretos oscuros.
Algunos de ellos te atraen
y otros son tu culpa.

9 jun 2011

62 - Julio Cortázar

"(…) el silencio también es traición. Hasta el final pensaré que puedo haberme equivocado, que las evidencias que te manchan contra mí, que me vomitan cada mañana en una vida que ya no quiero, nacen quizá de que no supe encontrar el verdadero orden y de que tú misma no entendiste nunca lo que estaba pasando (…) que simplemente echaste mal las cartas, inventaste un gran juego que te vaticinó lo que no eras, lo que todavía me obstino en querer que no seas. Y si me callara traicionaría, porque las barajas están ahí, como la muñeca en tu armario o la huella de mi cuerpo en tu cama, y yo volveré a echarlas a mi manera, una y otra vez hasta convencerme de una repetición inapelable o encontrarte en la ciudad o en la zona (tus ojos abiertos en esa habitación de la ciudad, tus ojos enormemente abiertos sin mirarme); y callar entonces sería vil, tú y yo sabemos demasiado de algo que no es nosotros y juega estas barajas en las que somos espadas o corazones pero no las manos que las mezclan y las arman, juego vertiginoso del que sólo alcanzamos a conocer la suerte que se teje y desteje a cada lance, la figura que nos antecede o nos sigue, la secuencia con que la mano nos propone al adversario, la batalla de azares excluyentes que decide las posturas y las renuncias (…) Ah, ceder a esa moviente armazón de redes instantáneas, aceptarse en la baraja, consentir a eso que nos mezcla y nos reparte, que tentación."

Instrucciones para llorar - Julio Cortázar

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente.

Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca.

Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto.

Duración media del llanto, tres minutos.

Historia del que esperó 7 años - Alejandro Dolina

"Jorgen Allen, el poeta, amaba a una joven pechugona de los barrios hostiles. Según se supo después, alcanzó a ser feliz. Una noche de junio, la chica resolvió abandonarlo.

-No te quiero más -le dijo.

Allen cometió entonces los peores pecados de su vida; suplicó, se humilló, escribió versos horrorosos y lloró en los rincones. La pechugona se mantuvo firme y rubricó la maniobra entreverándose con un deportista reluciente.

El poeta recobró la dignidad y empleó su tiempo en amar sin esperanzas y en recordar el pasado. Su alma se retempló en el sufrimiento y se hizo cada día vez más sabio y bondadoso. Muchas veces soñó con el regreso de la muchacha, aunque tuvo el buen tino de no esperar que tal sueño se cumpliera. Más tarde supo que jamás habría en su vida algo mejor que aquel amor imposible.

Sin embargo, una noche de verano, siete años y siete meses después de su pronunciamiento, la pechugona apareció de nuevo. Las lágrimas le corrían por el escote cuando confesó al poeta:

-Otra vez te quiero.

Allen nunca pudo contar con claridad lo que sintió en aquellas horas. El caso es que regresó a su casa vacío y desengañado. Quiso llorar y no pudo.

Nunca más volvió a ver a la pechugona. Y lo que es peor, nunca más, nunca más volvió a pensar en ella ni a soñar en su regreso. "


No quiero que nos pase eso.-

Caperucita Roja por capricho del pretérito

"Y te perdí en el cielo una vez más. Te fuiste a buscar espíritus, a recoger sonrisas y estrellar pirámides. En el cielo te ves hermosa y se nota perfectamente que sos volátil como los domingos de lluvia. Pero yo te amo y se que al cielo pertenecés, con todos los tallos de las flores que tanto te gustan y que apenas puedo acariciar. Pertenecés al color de esa flor rara de la florería de Borges y Thames, al brillo de las nubes en un charco que se forma en la esquina Serrano al 1300.

Y yo te amo y vos sos el sol, la luna, la luz... un destello! y me equivoco tanto al asombrarme palpando espejitos de colores que no hago las cosas como se deben"

Es una imagen poética

Ver cómo se escapa tu amor por la ventana mientras llueven cenizas.
¿Quién prendió fuego nuestros papeles?

Veamos hacia dónde nos lleva el camino

Te voy a ser sincero, aunque, a decir verdad, casi siempre lo soy. Quizás no encuentro las palabras para decirlo porque estoy buscándolas en el lugar equivocado.

Busqué en todos nuestros rincones la ecuación perfecta de palabras necesarias para conjurar tu entendimiento. El resultado fue nefasto. Lo único que conseguí fue tu enojo, tu silencio, tu falta de compresión.

Y sabés muy bien, mi rubí, de todos los sueños que me pude dejar olvidados en el jardín. Pero también sabés que te busco, que no te puedo seguir así. Sabés bien, aunque tu corazón reniegue, de todos los mares que crucé y cruzaría por uno de tus suspiros.

Traté de llenar mis letras de la behemencia de Baudelaire, del amor loco y lo bohemio de Cortázar, de la pedantería que encuentro en Borges -un poco de misterio no viene mal-, del pragma cariñoso de Bioy Casares, de la revolución y el cambio que dibuja Sábato en el aire. Todos congregados con un mismo fin por el cual siempre les estaré agradecido.

Te pediría que me escuches, pero luego lo entendí. No tengo que hacerte entender, tengo que dejar que entiendas. Tenés que querer entender, saber, definir, decidir.

Con Gustavo me senté a charlar. En realidad le hablé, aunque no sé si me escuchó. Le conté mis problemas y me respondió con la eternidad de Raíz, con la belleza de Puente, con la comprensión de Lago en el cielo, con el incansable pedido de Tratame Suavemente.




última edición: 09/06/11 - 17:15

7 jun 2011

Grandes ciudades...

...llenas de pequeñas historias.


(eso es Manhattan, NY)

Hasta que las luciérnagas ardan

La noche le había ganado al día. "¿Es el final?" preguntó ella mientras su mirada subía por la mejilla de su partenaire para llegar a sus ojos. "No lo sé" respondió.

Se abrazaron tan fuerte que por un momento fueron uno. Los árboles se estremecieron y una brisa azul comenzó a danzar sobre sus ramas. Las baldosas de aquella calle de San Telmo se empezaron a aflojar y, de pronto, cientos de luciérnagas se habían congregado para transformar esa noche en amanecer.

Se abrazaron un poco más fuerte y las luciérnagas empezaron a zumbar. La luz tímida del principio del día artificial comenzó a arder con mayor esplendor. La brisa azul ahora era el mar.

"No te suelto" y esas baldosas flojas se empezaron a partir, a desintegrar para convertirse en polvo mientras el agua mojaba los pantalones de la pareja. Todo brillaba, y esos árboles estremecidos pasaron de primavera a otoño y de otoño a invierno en cuestión de segundos.

San Telmo ya no parecía ser tan santo. El abrazo se extendió y fue tan sentido que dos se volvieron uno. Los amantes dejaron de ser un plural para ser un singular, al menos por ese instante, porque la luz seguía aumentando y ardiendo.

Las luciérnagas se apoderaron de la escena y, en un último suspiro...

"No me olvides"
"Acordate"

Y después todo fue blanco.

Ventanas y suelos

Te voy a contar que desde mi ventana se ve un paisaje encantador. Podríamos ir a pasear por el mundo, aunque me parece una mejor idea que hoy nos quedemos en la cama.

The spirit passes by this way